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Ejercicio de Comité de Crisis / COE (Conflictionary)

El ejercicio del liderazgo, como habilidad blanda, es complejo, especialmente porque depende de muchos factores humanos y otras habilidades, tales como saber trabajar en equipo, saber comunicarse, tomar decisiones, saber delegar, etc.

 

Hemos diseñado un modelo de ejercicio de estas habilidades a través de una actividad completamente aplicada, donde los miebros del equipo deben poner en práctica sus habilidades de liderazgo, trabajo en equipo, comunicaciones y resolución de conflictos, guiados por un facilitador, en base a planes o programas que la propia empresa posea, de manera de ejercitar con actividades reales, lo que contribuye además, a mejorar el nivel de alistamiento que tienen los equipos con respecto a sus propios procedimientos internos.

 

De esta forma, a los miembros del equipo se les somete a una serie de casos que les lleva a utilizar todas sus capacidades en pos de dar respuesta a los problemas que se van planteando.

 

Este ejercicio está orientado a la Gestión de Crisis, ya que es una actividad de importancia trascendental para las distintas organizaciones, no sólo por el impacto de la crisis en sí misma, sino porque además involucra una serie de otros efectos que muchas veces son poco tratados.

 

Efectos como el impacto reputacional, afectación en la continuidad operacional, deterioro en la relación con stakeholders, necesidad de programas de mitigación o reducción del riesgo, entre otros, son impactos que tienen un costo tan alto que en ocasiones pueden llevar al colapso organizacional.

 

Un equipo de crisis, en términos generales, es un equipo que debe tomar decisiones en torno a una crisis organizacional, asesorar e informar a equipos de nivel aún superior e incluso coordinar otros equipos bajo su jurisdicción.

 

Todo equipo de crisis debe prepararse, en tiempos de normalidad, para reaccionar ante eventos disruptivos y/o planificar acciones para reducir el riesgo o el impacto de una situación de esta naturaleza. Deben conocerse entre sí, conocer sus protocolos y ejercitarse permanentemente para reducir la incertidumbre a la hora de tomar decisiones que permitan la supervivencia organizacional.

 

Un ejercicio de crisis debe ser capaz de identificar distintas áreas de la gestión de la emergencia pero también de la gestión del riesgo y de la gestión de la continuidad operacional. Y debe ser realizado con los medios y protocolos que formen parte de la operación normal, de manera que la simulación sea lo más cercana a la realidad organizacional.